Información de la Colecta de Cáritas 09
Nuevamente este año, nos sentimos interpelados a colaborar este año con nuestros hermanos más necesitados de manera concreta, a través de la Colecta Anual de Cáritas, bajo el lema Es posible tu solidaridad transforma. Compartir nos hace bien.
El 14 de junio se renovarán las esperanzas de que es posible transformar la realidad de pobreza y exclusión de nuestra Argentina, tierra bendita del pan, a partir de la solidaridad y de un renovado compromiso personal y comunitario de toda la ciudadanía.
Verdad que somos solidarios en los momentos de tragedia, pero es importante serlo en los proyectos comunes en pos del bien común. La Colecta es mucho más que recaudar fondos, es una invitación a la reflexión y al dialogo con la sociedad toda y el despertar del compromiso en la transformación de la realidad social que vivimos.
La Colecta es un signo que acompaña, a partir del gesto de compartir, a quienes más sufren para que puedan ser protagonistas de su propio desarrollo.
Cada voluntario de Cáritas sale al encuentro de la comunidad con la misión de anunciar la Buena Nueva, transformándose en instrumentos del Señor en la búsqueda insistente de una caridad transformadora, en medio de un mundo colmado de excluidos y sin equidad social. También es una llamada a ser como el buen samaritano, que no dudó en hacer un alto en el camino para socorrer a quien encontró herido y desprotegido.
Caritas quiere impulsar y concientizar gestos de caridad para los hermanos que más nos necesitan. Su tarea es trabajar por los más pobres, aportando a la construcción de una sociedad fraterna y responsable. A lo largo de estos años, cumplió con la misión de ayudar a los hermanos, devolviéndoles su dignidad, a través de micro-emprendimientos productivos y de autoconsumo, programas de capacitación laboral, planes de inclusión educativa, formación en ciudadanía procurando aportar a la transformación de una realidad que requiere la generación de oportunidades que favorezcan a la inclusión social.
Nuestra Cáritas diocesana y parroquiales necesitan la colaboración generosa de todos los hombres de buena voluntad, para poder ayudar convenientemente a muchos hermanos que se encuentran bajo la línea de pobreza, que sufren el abandono o la marginación social: sin trabajo, sin alimentos, sin remedios, sin poder brindarle educación a sus hijos.