La familia de Patricio Guanca no recibe pensión alguna del Estado nacional

Patricio Guanca, cerrillano, cabo de la Armada Argentina, abatido en la primera acción bélica de la guerra de las Malvinas, el mismo 2 de abril de 1982, es hoy un héroe casi olvidado. Al menos eso de deduce de las declaraciones de doña Amelia de Martínez, hermana de patricio, que asegura que cada día 2 de abril su familia vive con "la misma tristeza y dolor de hace 27 años", cuando les informaron de la muerte en combate de su hermano, de sólo 24 años. Monumento a los caídos en Malvinas, en Buenos AiresLa hermana de Guanca destacó la inauguración de una plazoleta en Cerrillos que lleva el nombre de su hermano y que honra su memoria como soldado, pero confirmó que la familia de Guanca no recibe ninguna ayuda del Estado nacional. Sus padres venían percibiendo una pensión, pero con la muerte de éstos la pensión se extinguió y no se transmitió a sus derechohabientes.

Alrededor de 650 argentinos murieron en aquel conflicto bélico. La mayoría de ellos jóvenes sin descendencia. Es probable que con el paso del tiempo, las pensiones de que disfrutaban sus ascendientes se hayan extinguido, lo mismo que sucedió tras la muerte de los padres de Patricio Guanca.

Un portavoz de una asociación de veteranos de guerra ha dicho: "Va siendo hora de poner algunas cosas en su lugar. Si en Salta, y en otras provincias, el Estado es capaz de pagar pensiones de por vida a unos doscientos señores que alguna vez han escrito una poesía, compuesto una zamba o pintado un cuadro, debería ir pensando en ayudar a las familias de quienes, en vez de empuñar guitarras, han tomado un fusil y se han dejado la vida en la guerra por defender los intereses argentinos".