Se firmará hoy un acuerdo entre prostitutas de Salta y vecinos de Lavalle y Rioja

Está previsto que en la mañana de hoy se firme un acuerdo entre los vecinos de las calles Lavalle y Rioja y los representantes de travestis y prostitutas cuyo objeto será que "la oferta de sexo se traslade a otra zona de la ciudad". Meretrices en la vía públicaAsí lo informa hoy Nuevo Diario de Salta que señala al Concejo Deliberante de Salta como el lugar en donde se procederá a la firma de este muy peculiar acuerdo. Según el matutino salteño, "las partes interesadas llevarán al Concejo Deliberante los términos de una propuesta de convivencia que permita a los trabajadores sexuales continuar en esa actividad en una zona en donde no haya frentistas".

Lo llamativo de este acuerdo, como siempre, es la reducida representatividad de las partes que lo firman. Los vecinos de Lavalle y Rioja no tienen ninguna garantía de que su contraparte pueda asegurar, con medidas efectivas, que ningún travesti y ninguna prostituta "autoconvocados", vuelvan a ejercer en la zona, cuya "rentabilidad", por otra parte aparece bien comprobada. Del otro lado, parece excesivo que sean los vecinos de un barrio determinado los que decidan en qué otro barrio se ejercerá la prostitución callejera, sin contar con la opinión de los vecinos de este último, sean o no "frentistas".

Más llamativo todavía es el anuncio de que el acuerdo "será elevado posteriormente a los poderes Ejecutivo y Legislativo, para que se ejecute transitoriamente hasta que se modifiquen las normas que prohíben la oferta de sexo".

Bien leído, esta particular pretensión de "homologación" del acuerdo entre vecinos y prostitutas obligaría a los poderes requeridos a violar la Ley, puesto que si existen normas vigentes que prohiben la "oferta callejera de sexo", la "ejecución transitoria" no supondría otra cosa que saltarse la ley o declarar un inusual "asueto" en su aplicación.

Un absurdo jurídico


Si la Legislatura de Salta acordara "la ejecución transitoria" de un acuerdo ilegal "hasta que se modifiquen las normas que prohíben una conducta determinada", no haría otra cosas que consagrar la disponibilidad privada sobre normas de riguroso orden público.

En virtud de este principio, puede mañana aparecer una "asociación de mecheras" firmando un convenio con los comerciantes de la peatonal para trasladar los hurtos al shopping, y ambas partes solicitar que el acuerdo sea homologado por los poderes Ejecutivo y Legislativo, "de forma transitoria, hasta que se modifiquen las normas que prohíben robar", lo que significa que la transitoriedad puede ser virtualmente eterna. Absurdo.