Wichis piden que se detenga la venta y exportación de maderas

Comunidades wichis de Carboncito, Misión Chaqueña, Misión Salim y La Esperanza, ubicadas a unos 35 kilómetros al este de Santa Victoria Este, sobre la ruta provincial 53, pidieron ayer al gobernador Juan Carlos Romero y a la Secretaría de Medio Ambiente, que se detenga la venta y exportación de maderas en bruto, particularmente el palo santo y el guayacán. El pedido se extendió además a otras dependencias estatales de la provincia y la Nación. “Es imprescindible terminar con el corte de madera de palo santo y otros árboles de las tierras que nos pertenecen porque desde la fundación de nuestras comunidades hasta la actualidad se protegió el monte que ha servido a muchas familias” afirmaron integrantes de la comunidad.

Asimismo explicaron en el escrito remitido a autoridades provinciales y nacionales que “a veces se sacaba madera solamente para trabajarla para nosotros mismos, para hacer muebles y artesanía y también se aprovechan las frutas".

El documento que establece que un plazo de 72 horas para recibir una respuesta, fue presentado además a la Secretaría de Derechos Humanos de Salta, al Ministerio de la Producción, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), la Defensoría del Pueblo de la Nación, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, el Congreso Nacional y a la Cámara de Diputados y de Senadores de la provincia.

Las autoridades e integrantes de estas comunidades recordaron que el monte "es un medio que brinda lo necesario" para las familias indígenas, "no es suficiente lo que se gana, pero ayuda mucho.Nuestras comunidades llevan muchos años subsistiendo y ahora es lamentable ver que en unos pocos días se termina de talar todo un monte", señalaron.

Esta tala genera preocupación en las comunidades que indicaron que "la venta de la madera en bruto deja pocas ganancias, que desaparecen en tres días". Además, los adolescentes no tienen posibilidades de estudiar, o sea que en el futuro no hay esperanzas de vida para nuestro pueblo".

Comunidades de Carboncito aseveraron que el secretario de Medio Ambiente, Gustavo López Asencio, solo visita a uno de los representantes y no escucha al resto para hacer oídos sordos de la verdadera situación social.

"A los aborígenes se debe proteger y no aprovecharlos por sus ignorancias ante el mundo desconocido, se debe asesorar y no quitarles lo que les da la mejores condiciones de vida", finalizaron.