Se fortalece la impresión que Urtubey triunfó en Salta

Al filo de medianoche se fortalecía la impresión que Juan Manuel Urtubey habría triunfado en una reñida elección en Salta. A las 0.30, la diferencia a favor de Urtubey era de tres puntos. La lentitud con la que votó hoy un alto porcentaje de ciudadanos salteños se trasladó al escrutinio provisorio que avanza a paso de hombre. Cerca de la medianoche, aún se trabajaba en el recuento de votos en decenas mesas que funcionaron en escuelas de toda la Provincia. Los resultados oficiales no están confirmando las primeras estimaciones de Walter Wayar que a las siete de la tarde aseguró que el gobierno había ganado "en todos los departamentos".

Image"La tendencia es irreversible. Estimamos que vamos a ganar con una diferencia de 6 puntos. Hay departamentos en los que la diferencia es importante", dijo un vocero en el comando de Urtubey que reconoció que Miguel Isa logrará su reelección como intendente de la Ciudad de Salta. Parece inminente que Urtubey hable en la próxima hora para confirmar estos resultados.

Si se confirman estos resultados, Urtubey podrá contar con un grupo parlamentario que igualará en número al de Wayar. En la Cámara de Diputados no habría una mayoría automática.

A las 0.10, en el Hotel Provincial había clima de alegría. Se esperaba que, cuando avanzaran los cómputos oficiales, Urtubey anunciaría su victoria. En las filas del oficialismo aumentan el desánimo y el desconcierto. Si la derrota se confirma, Romero ordenará que Wayar sea quien asuma el resultado y pague los costos de la derrota.

Dentro del oficialismo las miradas se dirigen hacia los manejos personalistas de Romero, que impuso como su candidato a vicegobernador al abogado Javier David, además de incluir como senadora nacional suplente a su esposa, Carmen Marcuzzi de Romero y de haber seguido los consejos de Ángel Torres.

Aunque los primeros resultados oficiales están dando una ajustada diferencia a favor de Urtubey, se sabe que el oficialismo no sólo perdió en Tartagal, derrota que era previsible, sino que también fue derrotado en Orán y que mantiene una leve ventaja en la Ciudad de Salta, el distrito definido como el principal bastión de Wayar. Los funcionarios del gobierno permanecen encerrados en un silencio más elocuente que los pocos resultados oficiales.

Minutos antes de las 24 horas, los datos oficiales admitían una diferencia de un punto a favor de Urtubey. Existe la impresión que el oficialismo está dosificando los datos y seleccionando los resultados, para que los ciudadanos se retiren a dormir con la sensación que Wayar ganó las elecciones. La demora en dar datos en distritos donde Urtubey tiene notoria ventaja, no sería casual.

En el cuartel del oficialismo hay más preocupación que sonrisas. Con el correr de las horas, el inicial triunfalismo de los allegados al gobernador Romero se fue desdibujando. En poco más de seis meses, Urtubey produjo el hecho político más importante de la Provincia de los últimos 25 años. Contra el aparato del Partido Justicialista, el férreo mando de Romero y los cuantiosos recursos oficiales, Urtubey está logrando fisurar la hegemonía del oficialismo.

A diferencia de Juan Carlos Romero, que fue ungido senador nacional en 1986 por decisión del gobernador de esos años Roberto Romero, su padre, Urtubey no heredó su plataforma política: la fue construyendo desde hace más de veinte años. Hasta el último día de la campaña, Romero y sus más cercanos seguidores siguió atacando y subestimando a Urtubey, al que designaron hasta ahora como "ese chico".

También a diferencia de Romero, cuyo desembarco en la política se produjo en 1985 cuando fue convencional constituyente provincial, Urtubey demostró vocación y compromiso político a los 14 años, de mano de su tío Julio Mera Figueroa, diputado nacional entre 1973 y 1976 y ministro del Interior de Carlos Menem.

Egresado del Bachillerato Humanista y de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, como Juan Carlos Romero, el estilo de Urtubey difiere de los modos de Romero. En los últimos días de la campaña, Romero dijo "Urtubey me da pena". Volvió a acusarlo de deslealtad, de no tener capacidad de gestión y de no haber comprendido las claves de la política local.

A estas horas, Romero está en el noveno piso del Hotel Victoria Plaza, donde se replegó en las elecciones del año 2005 cuando los resultados le fueron adversos al oficialismo. En la sede del Partido Justicialista, situado en la misma calle Zuviría donde está ese hotel pero a seis cuadras de allí, los grupos que organizaban los festejos permanecen a la espera de una señal para dar rienda suelta a los cánticos y estribillos.

En la mayoría de las ciudades y localidades de la Provincia, esta cálida noche de domingo termina sin el bullicio de los bombos, las bombas de estruendo y los festejos partidarios que ganaron la calle en estos años.

De confirmarse las previsiones de la oposición, Romero volverá al senado nacional pero electo por la primera minoría, no como jefe de la mayoría en Salta. Aquí se dice que el candidato a intendente de la ciudad de Salta, Miguel Isa, logró mejores resultados que el propio Romero.

En las desconcertadas filas del oficialismo algunos comienzan a murmurar que Isa "mandó a cortar boleta", lo que perjudicó a Wayar y al propio Romero. Sea los que fueren, los resultado de las elecciones hoy no sólo instalarán un nuevo gobernador: introducirá un revulsivo en la política local.

"El romerismo no se preparó para una derrota. Justo ahora, hace 16 años, el 27 de octubre de 1991, Roberto Romero logró la mayor derrota del peronismo en Salta en 45 años de historia electoral de la Provincia", dijo esta noche un dirigente del Frente para la Victoria.