En los periódicos de Salta ahora predominan las críticas al oficialismo

Marcando un cambio respecto a los últimos doce años, en la mayoría de los semanarios que aparecen los fines de semana en la ciudad de Salta predominan las opiniones críticas respecto al oficialismo y una visión pesimista sobre la situación política local. Los periódicos más identificados con el gobierno prefirieron no opinar sobre la campaña ni conjeturar sobre los resultados de hoy, dejando la tarea en manos de los candidatos del gobierno. ImageAlto porcentaje de votantes e incremento del corte de boletas son dos de los rasgos que pueden aparecer en estas elecciones generales en las que pueden votar 747.362 ciudadanos que deberán elegir, entre 9.089 candidatos, gobernador y vicegobernador de la Provincia, legisladores nacionales y provinciales, 59 intendentes, 318 concejales y, en tres departamentos convencionales para redactar la Carta Orgánica del municipio.

Salta es una de las catorce provincias argentinas donde hoy se elige gobernador. Además, hoy se vota aquí para elegir cuatro diputados nacionales, tres senadores nacionales, treinta diputados provinciales y once senadores provinciales.

La mala hora


El semanario “Redacción” que dirige Alfredo Gerez incluye una nota editorial con el título: “El minuto más adverso de Romero”.

“Juan Carlos Romero decidió zamarrear de la peor manera la campaña y sus candidatos. Su nuevo estilo de hacer política, áspero y malevo, prueba que no encontró la vuelta a esta elección, tal vez porque el escrutinio enturbie su porvenir político. Ocurre algo sencillo. El humor de Romero está en su nivel más bajo porque siente la inminencia de la derrota.

El semanario describe el humor de Romero en el final de la campaña como “dubitativo e irascible”. En entrevistas periodísticas, el gobernador que suele mostrarse frío y distante respecto a los acontecimientos políticos inmediatos, no disimuló su fastidio por los resultados de algunas encuestas, adversas al gobierno. Romero dice que “cargó duro” contra las consultoras que elaboraron esas encuestas.

“El gobernador siempre creyó ilusamente que las obras y el cemento comenzaban el desaliento político y el déficit social. Tardíamente terminó advirtiendo que el ojo social dejó de posarse en él. Pero el entramado de esta angustia electoral que perturba al poder, tiene sus explicaciones.

“Más allá de las precariedades del candidato que ofreció a la sociedad, hay cuestiones dignas de tener en cuenta. Romero no entendió que entró en crisis su supuesta providencialidad electoral de su figura y aquella teoría de que es difícil ganarle en las urnas.

“El gobernador apeló a un libreto cargado de ingenuidad, creyendo tal vez, que la sociedad se comportaría como sus cortesanos que no pueden aguantarle su mirada fija. Pero sucedió algo impensado para él. El ojo social dejó de posarse sobre el otrora gran elector y en cambio apareció una sociedad fría, quejosa y distante. Eso explica su comportamiento bravío.

“Romero subestimó a la ciudadanía trasmitiéndole sus propios miedos y lanzando amenazas impensadas para un político de su fuste. ¿Cómo se explica que Romero haya llegado a decir que sería ‘terrible’ que sus comprovincianos voten por Urtubey? ¿Cómo es posible que no haya madurado un discurso más fundado, serio y atendible que repetir la vieja cantinela de recordar a los ex gobernadores Hernán Cornejo de 1991 o a Roberto Augusto Ulloa de 1995?

“Esas apariciones lo mostraron como un político de museo. Volvió, además, al remanido argumento de las ingratitudes. ¿A quién le importan las lealtades a Romero? Ninguna de las organizaciones empresarias favorecidas hasta el hartazgo por Romero, como los dueños de lujosos hoteles construidos con el dinero de todos o las cadenas de supermercados favorecidas por la existente policía del trabajo, salieron a defender su gestión. ¿Se referirá a ellos cuando habla de traiciones?

Luego dice que Wayar hizo esfuerzos para aparecer como un hombre con criterio propio, tan dispuesto a continuar algunas políticas como a cambiar criterios y equipos. “Sea cual sea el resultado electoral, el escenario político e institucional de la Provincia ya cambió”. Después de hoy domingo, podrá aflorar “el sentimiento de República que durante años estuvo ausente en la superficie de la política de Salta”.

“El Expreso” señala errores


Con la firma de su director, Oscar Burgos, en su editorial el semanario “El Expreso” señala: “¡Final electrizante, imprevisto, tenso! Los salteños comenzaron a definir su futuro gobierno en las últimas horas con una clara tendencia que favorece a la fórmula Juan Manuel Urtubey – Andrés Zottos, algo impensado hace ocho meses cuando comenzó esta novela cívica que concluirá este domingo”.

“Nadie creía que Urtubey diera un semejante paso. Y cuando lo dio no hubo nadie en el peronismo que no saliera a cuestionarlo, lo que dio chapa de candidato. Fue el primer error del oficialismo, minimizar lo que podría generar semejante aparición”. Según el semanario el ministro de Hacienda y candidato a vicegobernador del oficialismo, Javier David, resultó es “mal candidato e inexpresivo”.

Después sobrevino una inexplicable pelea por el sello K, que había dado empate gracias a la aparición de Compromiso K, que logró mitigar los embates de Urtubey. Pero lo peor del gobierno fue no prepararse para una pelea dura. Equivocó en calibrar a sus adversarios, y creyó que el frente se caía.

En agosto, une estudio confidencial de la Casa Rosada anticipaba el crecimiento de Urtubey y recomendaba algunos movimientos para concluir en un éxito electoral en octubre. El trabajo hablaba también del estancamiento de Walter Wayar.

El impacto fue inmediato. Sin embargo, carentes de inteligencia para interpretar los hechos periodísticos o quizás acostumbrados a las ‘operaciones de prensa’, el comando de campaña del Frente Justicialista para la Victoria (FRJUVI – Wayar) denostó el informó e hizo referencias a ‘inventos periodísticos’ para favorecer a Urtubey. Miopía”.

En septiembre se produce otro hecho negativo para el gobierno. Cuando la torpeza del secretario de Seguridad, Gustavo Ferraris produce el violento desalojo de las familias que ocupaban el asentamiento de San Expedito. Aflora “la otra Salta”, la postergada y el interior relegado por el gobierno. Apareció la imagen de Wayar no como posible gobernador sino “como delegado” de Romero. Luego la pelea entre los equipos de campaña: Isa – Torres.

“Una encuesta del CEOP anuncia por la agencia oficial de noticias Télam el triunfo de Juan Urtubey. Romero encabeza una caravana inmensa por la ciudad. Una rara sensación llama al silencio. Cuando todo entra en calma, hasta el domingo cuando el ciudadano vaya a votar. Lo demás será historia. El republicanismo aconseja que un mismo gobierno no puede permanecer más de dos períodos, pero eso a veces no cuenta. Cuenta la decisión de la gente”.

“Cuarto Poder: “Más de lo mismo”


Por su parte “Cuarto Poder”, dirigido por Álvaro Borella, señala: “Apatía y desinterés parecen ser las características salientes de la campaña electoral que culmina. El entusiasmo solo se dejó ver en los candidatos, aunque tal estado anímico no los impulsó a volcar contenidos y definiciones ciertas a sus apariciones públicas. A pesar de su afán por ganar adeptos. O tal vez por ese ansioso afán, precisamente.

Las proclamas electoralistas estuvieron vacías de contenido. El debate de hace tres décadas ha sido reemplazado “por el pensamiento único y las aspiraciones personales. En nuestro pago chico los dos postulantes con mayores chances de alcanzar la victoria provienen de un mismo tronco (el justicialismo).

A casi un cuarto de siglo de haber recuperado las instituciones republicanas nos damos el ‘lujo’ de no sacarle provecho al sistema más nítido de manifestación popular. Capitalicemos la experiencia acumulada. No seamos víctima de traficantes de ilusiones, con promesas de horizontes idílicos proporcionales a la inescrupulosidad con la que estafan a la fe pública”.