A tres minutos de la veda electoral, Urtubey dijo la última palabra de la campaña

A las 7.57 de la mañana de hoy viernes, faltando tres minutos para el comienzo de la veda electoral, el candidato opositor Juan Manuel Urtubey dijo la última palabra de la campaña proselitista. “Tenemos que votar sin miedo. Tenemos que construir una Salta de iguales. Tenemos que restablecer la convivencia en la sociedad de Salta y desterrar las exclusiones y la corrupción”, dijo Urtubey. ImageLas dijo mientras desayunaba acompañado de Andrés Zottos y otros candidatos del Frente para la Victoria – Partido Renovador en el Bar Los Tribunales, tradicional reducto de los políticos locales y el más antiguo de la Ciudad. “Con Urtubey somos como hermanos. Lamento decepcionar a los que quieren vernos enfrentados. Estamos juntos y seguiremos juntos. El nuestro no es un acuerdo circunstancial: es una coincidencia de fondo y duradera”, precisó Zottos.

De este modo, distendido y sonriente, Zottos desmintió al oficialismo cuyos medios aseguran hoy que Zottos discutió en fuerte tono con Urtubey en Tartagal por las diferencias que existen entre los dos candidatos a intendentes de esa Ciudad por el Frente para la Victoria. Por un lado, Darío Valenzuela, que pertenece al Partido Renovador y responde a Zottos. Por el otro, Sergio Napoleón Leavy, dirigente del kirchnerista Frente para la Victoria.

Urtubey y Zottos fueron entrevistados por un móvil en el Bar Los Tribunales en el programa “Radio Vista” por el periodista Jorge Villazón. Sin signos exteriores de cansancio después de la última jornada electoral que les demandó casi veinte horas, hoy ambos candidatos volvieron a madrugar para desayunar con algunos de los integrantes del equipo de campaña en ese bar, situado a metros del edificio de la Legislatura Provincial.

Ayer, la “Caminata de la Victoria”, convocada por el Frente para la Victoria – PRS, demandó once horas de recorrido por la mayoría de los barrios de la Ciudad de Salta. Mientras la marcha de Urtubey comenzó a las 7 de la mañana en el Barrio Santa Ana, en la zona Sur de la Ciudad, la “Caravana del triunfo” del oficialista Walter Wayar, arrancó a las 10 de la mañana en la zona Norte y concluyó a las ocho de la noche en el monumento al General Güemes, al pie del Cerro San Bernardo.

Según el sector de Wayar, más de 2.000 vehículos acompañaron esa caravana que atrajo la adhesión de 10.000 personas. La Ciudad de Salta es el distrito donde mayor aceptación tiene el oficialismo. Aunque, según las encuestas, las notorias diferencias iniciales entre Wayar y Urtubey, a favor de aquél, se redujeron a mínimos en los últimos meses, colocando a Urtubey a pasos del triunfo también aquí.

Urtubey y Zottos cerraron la campaña en la Ciudad de Metán ante 8.000 personas, según información de esa coalición, y en Joaquín V. González, Departamento de Anta, 10.000. Los medios de comunicación oficialistas no incluyeron cifras de asistentes a los actos de la oposición y tampoco difundieron ninguna de las varias encuestas donde el vicegobernador Wayar aparece en segundo lugar, detrás de Urtubey.

Con traje y corbata, Urtubey y Zottos compartieron un café con leche, interrumpido por los saludos de otros dirigentes y de las personas que estaban en el lugar. Urtubey reiteró que hay que votar con libertad de conciencia y sin miedo. “Después del 10 de diciembre hay vida y se abrirán las posibilidades para recuperar la convivencia en la sociedad de Salta, para mejorar la calidad de vida y para garantizar una vida diga a los miles de salteños que permanecen en la pobreza y la marginación”, dijo.

“Hace falta valor para cambiar lo que anda mal. Porque hace falta valor para animarse a votar libremente después del miedo que se ha querido meter en esta campaña. Porque hace falta valor para creer que Salta puede ser una provincia más justa e integrada plenamente en el proyecto nacional, sin especulaciones. Desde los tiempos de la independencia, nuestros antepasados demostraron que no hay miedo que aguante una causa justa, a un deseo de libertad, a la defensa de la verdad”, advirtió Urtubey.

“Por eso me sobran fuerzas y esperanzas para aguardar en calma el resultado de los comicios. He recibido, pueblo por pueblo, ciudad por ciudad, el cariño y el reclamo de nuestra gente. He recibido un verdadero mandato que me obliga y que agradezco profundamente”, concluyó el candidato.

Esta mañana la ciudad parecía descansar del trajín propagandístico, aunque las paredes siguen literalmente tapizadas por los carteles de propaganda y las enormes vallas publicitarias ocultan el paisaje y se imponen desafiantes por sus grandes dimensiones. Las calles amanecieron sembradas de panfletos y boletas electorales que la mayoría de los partidos repartió hasta último momento.

Al final de campaña, no sólo los candidatos mostraban sus fatigas. También, por motivos diferentes, los vecinos no ocultaban su alivio por el cese del ruido de los altavoces, el desfile incesante de vehículos de propaganda y el llamado a las puertas de sus casas de jóvenes pagos para intentar convertir para el suyo a los fieles de otros partidos y para tratar de convencer a los que no creen en nada y en nadie.