Virgilio Choque le gana a Gamboa unas elecciones 'a lo Passarella'

El incombustible dirigente sindical de los maestros de Salta, denunciado por activa y por pasiva de connivencia con los sucesivos gobiernos y de fraudes de todos los colores para mantenerse al frente de la conducción de la Agremiación Docente Provincial, se imponía anoche por más de 100 votos a su contrincante en las elecciones celebradas en la ADP. Lo curioso es que quien le disputó -voto a voto, según parece- la hegemonía a Choque, que ya se cuenta por décadas, es nada menos que el líder de los llamados autoconvocados, profesor Víctor Gamboa. Profesor Víctor GamboaMiles de razones pueden haber impulsado a Gamboa a plantarle cara Choque, pero muy pocos entienden por qué un sindicalista que ha tenido algunos éxitos "por fuera" de cualquier estructura sindical, decide disputar una elección "por dentro", es decir, someterse a la disciplina de un sindicato, a sabiendas que de esta forma no tendrá la efectividad reivindicativa que tenía cuando era autoconvocado.

Puede que Gamboa lo haya hecho como un servicio a la patria, pero también cabe pensar que los autoconvocados eran y son, en el fondo, cuadros de ADP descontentos con la larga y estéril gestión del señor Choque, lo cual, ciertamente, desdibuja mucho el perfil de estos aguerridos maestros, protagonistas de épicas luchas en defensa de sus derechos, especialmente durante la salvaje represión desatada contra ellos por el gobierno de Romero.

Sabemos qué podría ocurrir si Gamboa ganaba las elecciones de ADP, pero no sabemos qué ocurrirá ahora que las ha perdido. Porque si Gamboa vuelve a "autoconvocarse", es decir, si no acepta el resultado de las urnas y resuelve volver a orientar su acción sindical "por fuera", el profesor quedará en muy mala situación frente a la opinión pública. Su deber es aceptar su posición de minoría mayoritaria dentro de ADP y seguir luchando desde allí, es decir, por dentro y no por fuera.

Lo contrario comportaría admitir que cualquiera que no se sienta conforme con el resultado de unas elecciones pueda tranquilamente salir a formar un gremio paralelo, con las ventajas que supone el no someterse a ninguna de las normas que organizan y dan sentido a los sindicatos, tal cual los conocemos. Sencillamente, es como si Passarella, de no haber ganado en las elecciones presidenciales de River Plate por dos votos, hubiese decidido al día siguiente presentarse a las elecciones de Boca Juniors, sin que a nadie se le mueva un pelo por ello.

¡Haberlo dicho antes, profesor! Si hubiésemos sabido antes que usted estaba en disposición de disputarle a Choque el control del aparato, muchos le habrían apoyado. Ahora, creo que debe elegir entre ser segundo de Choque o volver a gozar de las simpatías de su condición de autoconvocado, libre de ataduras jurídicas y capaz de multiplicar por tres cada demanda, a sabiendas que no será la ley sino el tumulto de la asamblea la que decidirá su suerte.