Esta medida fue adoptada por empresa a raíz de la actuación de seis delegados de la planta industrial que -según la información oficial difundida por el goboerno- "volvieron a paralizar la actividad productiva, pero esta vez en medio de un proceso productivo continuo como es la zafra, causando con ello un daño irreparable para más de 2.000 trabajadores".La representación sindical pidió a la ministra Giménez que "se garantice la seguridad física e institucional del Ingenio", como fuente laboral y de los trabajadores. Exigieron también garantías para la actuación de los que consideran "legítimos representantes" por tener mandato democrático, adquirido en elección directa, hasta marzo de 2010.
Solicitaron además la mediación del Ministerio de Trabajo, junto con el Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, para llegar a una resolución favorable y urgente de la situación planteada.