Con este tipo de medidas el gobierno perjudicando a los productores agropecuarios y logra que la Argentina pierda una gran oportunidad para progresar. Según Mario Llambías, presidente de las CRA, se quiere manejar la producción agropecuaria desde áreas que desconocen de política agropecuaria. Llambías afirmó que la Argentina no está aprovechando las oportunidades mundiales. Con crecimiento se ataca a la pobreza y a la indigencia, se crea trabajo, se mejora la calidad de vida. Un país que no crece, es un país que aumenta sus índices de pobreza. Elementos de distorsión
Las opiniones de Confederaciones Rurales están sintetizadas en sendos comunicados y en recientes discursos de Llambías al inaugurar exposiciones de productores en Pergamino y Nogoyá. Ante insistentes versiones sobre la implementación de un nuevo sistema de comercialización del trigo, CRA dice que los criterios que pretenden aplicarse para las operaciones con trigo contienen nuevos elementos de distorsión de los mercados granarlos, que se suman a los ya vigentes, como la fijación de precio de referencia (máximo), subsidios cruzados y aplicación de retenciones a las exportaciones.
Añade la entidad que la introducción de un nuevo mecanismo de comercialización en el trigo genera una nueva transferencia de recursos desde el sector productivo hacia los sectores intermedios, ocasionando un nuevo perjuicio al sector agrícola, al abrir el camino a una operatoria comercial que deja de funcionar en base al libre juego de la oferta y la demanda, reemplazándola por precios preestablecidos por un organismo del Estado, en base a factores que muchas veces no tienen nada que ver con el proceso productivo, poniendo en serio riesgo el funcionamiento de los mercados, que es la mejor herramienta que tienen los agricultores para defender el precio de los granos que producen.
Más intervencionismo del Estado
CRA afirma que es totalmente inapropiado aplicar lo que considera una nueva distorsión en el comercio de trigo y propone generar un amplio consenso de todos los integrantes de la cadena triguera para normalizar las operaciones.
La entidad rural también repudia la decisión de modificar la estructura de funcionamiento de la Oficina Comercial de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), dando intervención de la Secretaría de Comercio Interior, dispuesta por resolución del Ministerio de Economía.
Esta determinación significa acentuar las intervenciones en los mercados, utilizando herramientas, como los fondos provenientes de nuestros propios bolsillos, para distribuirlo arbitrariamente con políticas clientelistas que rechazamos.
Con esto sólo se busca aumentar el poder a ciertos sectores del Gobierno, que toman medidas que inciden en forma directa o indirecta con nuestra producción, ocasionándoles pérdidas irremediables, que se manifiestan año tras año con mermas en la producción.
CRA no sólo ha rechazado los sistemas de subsidio a la producción primaria como una política para el sector, sino que ahora reclama se derogue esta inadmisible acumulación de poder a la Secretaría de Comercio Interior, que terminará perjudicando una vez más al sector primario en beneficio de otros eslabones de la cadena.
Consideramos que la forma apropiada de mantener el poder adquisitivo de la población es a través de compensaciones al consumo, ya que la hipótesis de que si la materia prima está barata, va estar barato el alimento en el mostrador es totalmente falsa, porque mientras al productor agropecuario le pagan menos por su producción al consumidor le cobran más para adquirirlo.
El agro sin estímulos
Al hablar en la exposición de la Sociedad Rural de Pergamino, que cumplió 80 años de vida, el titular de CRA también destacó: Se quiere manejar la producción agropecuaria desde áreas que desconocen de política agropecuaria. Una política para el agro debe alentar los aportes que desde el campo hacemos para el país.
Añadió que para combatir el desabastecimiento y tener precios competitivos, se debe alentar la producción. El precio, la estabilidad impositiva y las expectativas para el futuro son condiciones necesarias para crecer. No se respetaron ninguna de estas condiciones. Pareciera que los que saben no tienen poder y el poder lo tienen los que no saben.
En un año electoral, y con vistas a las próximas elecciones nacionales, Llambías dijo: Como ciudadanos que somos, muchos hombres de campo están integrando listas para las próximas elecciones. Los encontramos en distintos partidos políticos. Vaya desde CRA nuestro reconocimiento a todos ello por su esfuerzo que hacen para construir un país mejor.
Exceso de reglamentaciones
Llambías recordó que el sector agropecuario está envuelto en una maraña de compensaciones, reglamentaciones, permisos de exportaciones, etcétera, que distorsiona los mercados de la carne y afectan al incremento productivo. La supuesta política distributiva a partir de mayores retenciones a la soja fracaso. Hoy faltan y aumentaron en forma desproporcionada los insumos, no se sabe si se puede exportar carne, no existe el precio prometido para los consumidores y con vientres aptos para la cría se esta abasteciendo gran parte del mercado.
Lamentó las intervenciones en los mercados tantos de carne como de granos y señaló: Nuevamente han aparecido papeles sin membrete como en el Mercado de Liniers, pero ahora referidos al trigo. ¿Por qué no tienen firma? ¿Se avergüenzan de lo que escriben? ¿No sirvió lo que paso con la carne para evitar repetir errores? Lamentablemente en el medio hay cómplices que deseen aumentar su ganancia a costa de otros sectores de la cadena. En la campaña 2006/2007 nos quitaron $1.000 millones a los productores y con ello a nuestros pueblos.