
La página web oficial del gobierno de Salta ha ignorado completamente la presencia en nuestra Provincia del Director de la Biblioteca Nacional de la República Argentina, señor Alberto Manguel.
Así se desprende de la noticia publicada en aquella página y que da cuenta de la inauguración del nuevo edificio de la biblioteca popular Tata Sarapura, en la Villa de San Lorenzo, a la que asistió el funcionario nacional.
Lo llamativo de esta noticia es que aunque el señor Manguel aparece en casi todas las fotografías oficiales, su nombre y su cargo han sido completamente omitidos (no se lo menciona ni una sola vez), mientras que el nombre de la actriz Isabel Macedo, también presente en el acto de inauguración, aparece en el primer párrafo de la noticia.
La omisión, que no es casual, pone de manifiesto el estado actual de la cultura de Salta, pues a nadie -y menos al gobierno- se le puede escapar que el señor Manguel es un destacado antologista, traductor, ensayista, novelista y editor, que para desempeñar el cargo oficial que ahora ostenta ha debido dejar de lado temporalmente su impresionante biblioteca particular de más de 30.000 volúmenes en la región francesa de Poitou-Charentes.
Manguel es también presidente del jurado del Premio Cévennes de Novela Europea, beneficiario de una beca Guggenheim, doctor honoris causa de las universidades de Lieja y de Anglia Ruskin en Cambridge, y Oficial de la Orden de las Artes y de las Letras de Francia. Su biografía se puede consultar en esta dirección.
Por el contrario, el currículum de la señora Macedo, cuya imagen aparece en una de cada dos noticias oficiales que se publican en la página web del gobierno, sin que la mencionada señora tenga ningún cargo oficial, ni responsabilidad pública, ni autoridad reconocida, sigue siendo una gran incógnita para aquellos salteños que han procurado cultivarse un poco leyendo libros.
Aunque la mencionada ocupe en el ceremonial del Estado un lugar exorbitante, que se puede explicar por la debilidad y la frivolidad de su pareja, ese lugar jamás podrá justificar el ninguneo a una autoridad mundial como el señor Manguel.
Si un papelón como este se produjera en otro país, el Ministro de Cultura presentaría inmediatamente su dimisión u ofrecería una disculpa pública. Ninguna de las cosas ha sucedido ni parece que vaya a suceder en Salta.