
El Tribunal Constitucional de Chile, en ajustada votación, ha destimado finalmente los dos requerimientos presentados por Chile Vamos que pretendían frenar la promulgación de la ley que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo en tres supuestos: riesgo de vida de la madre, inviabilidad fetal y violación.
La iniciativa legal, incluida en las promesas de campaña de la presidenta Michelle Bachelet, buscaba ser frenada in extremis por los senadores y diputados de oposición política.
Votaron a favor del rechazo de los dos requerimientos los ministros Carlos Carmona, Gonzalo García, Domingo Hernández, María Luisa Brahm, Nelson Pozo y José Vásquez, mientras que lo hicieron en el sentido opuesto Iván Aróstica, Marisol Peña, Juan José Romero y Cristian Letelier.
El pleno del tribunal resolvió también por mayoría de ocho votos contra dos aceptar la impugnación al articulado referido a la objeción de conciencia.
El proyecto aprobado por el Congreso chileno establece que objeción de conciencia puede ser ejercida por todo el equipo médico y no por la institución como pretendía Chile Vamos.
El detalle de las argumentaciones de los votos de mayoría, así como las prevenciones y las disidencias se expondrá el próximo día lunes 28 de agosto, cuando se publique la decisión.
«Chile ganó, Chile ganó» fue la consigna coreada por quienes aguardaban la decisión en frente del edificio que alberga la sede del tribunal, inmediatamente después de conocida la decisión. El ánimo de los partidarios de la ley contrastaba notablemente con el de quienes se habían acercado al mismo lugar para manifestarse contrarios a la iniciativa legal.
La decisión ha sido adoptada por el Tribunal Constitucional después de dos agotadoras jornadas de audiencias en las que participaron 135 organizaciones de las 200 que habían solicitado ser escuchadas por los ministros.