Zottos sigue la subasta y promete ahora crear una dirección de pueblos originarios en Tartagal

Un comunicado de prensa oficial del Partido Renovador de Salta, emitido en la tarde de hoy, dice que el vicegobernador Andrés Zottos, tras comprobar «el estado de abandono» (sic) «en que se encuentran sumidas comunidades enteras de Tartagal», ha anunciado la creación de una dirección municipal de pueblos originarios.

La afirmación ha provocado alguna sorpresa, ya que el «el estado de abandono» al que alude Zottos solo pudo haber sido provocado por el gobierno al que él pertenece.

El que después de ocho años de gobierno recién se dé cuenta de la lamentable situación de las comunidades aborígenes de Tartagal y sus alrededores, revela que Zottos apenas se entera de lo que ocurre en su ciudad natal.

El descubrimiento de Zottos se produjo hoy sábado, durante un «almuerzo comunitario» con familias chorotes y wichis del Kilómetro 6.

«“Sabemos cuáles son sus necesidades y sabemos que si bien se hicieron muchas cosas aún restan muchas obras porque esta gestión empezó de muy atrás luego de largos años de abandono hacia este Departamento, se necesita personas bilingüe para que oriente en los trámites a los hermanos”», dijo Zottos a la concurrencia.

Los caciques respondieron al Vicegobernador recordando que sus comunidades se sienten olvidadas y discriminadas, con calles intransitables, llenas de maleza, sin iluminación y «otros problemas».

El Partido Renovador, a favor de la representación étnica

El PRS lleva como candidato a concejal a un señor llamado Loro Martínez.

A diferencia de los demás candidatos a concejales, que aspiran a representar a los ciudadanos que residen en el Municipio, según las previsiones de la Constitución de Salta y la carta municipal, don Loro es -según el Partido Renovador- un representante de los pueblos originarios.

Durante el almuerzo comunitario, Loro Martínez se ha referido a Zottos como «uno más de nosotros» (uno de los nuestros), dando a entender que en Tartagal la igualdad de los ciudadanos que consagra la Constitución de la República es solo una ficción.