Serenata policial en las rutas que conducen a Cafayate

Un concierto sinfónico de sirenas, pitos, escapes y cohetes brindará la Policía de Salta en las rutas de acceso a la ciudad de Cafayate, con motivo de realizarse aquí una nueva edición de la tradicional Serenata.

El despliegue policial promete ser tremendo, según el parte oficial emitido por la repartición en torno a las 13 de hoy.

Para empezar, la fuerza de seguridad vial ha prometido que los controles de alcoholemia «serán exhaustivos», lo que hace pensar que en otras ocasiones los mismos controles son, quizá, menos exhaustivos.

Gracias al mismo parte de prensa, la ciudadanía salteña se ha podido enterar de que la Dirección de Seguridad Vial de la Policía posee una división interna llamada de Ejidos Urbanos, que se encuentra a cargo del comisario Héctor Laime.

Ha sido precisamente el jefe Laime quien, en unas curiosas declaraciones, ha dicho que los policías a su cargo «serán irrestrictos (sic) en el cumplimiento de la ley».

Sin ánimo de interpretar o enmendar a Laime, es probable que el jefe de los Ejidos Urbanos haya querido decir que los agentes viales serán «re-estrictos» en el cumplimiento de la ley, ya que lo de «irrestrictos», suena bonito pero carece de sentido.

Según el mismo comisario, los puntos de control vial -que serán fijos y móviles- estarán ubicados en Los Álamos, El Carril, Viñaco, Talapampa, Ruta 40 y 68, Santa Bárbara, La Punilla y en la misma ciudad de Cafayate, en donde habrá policías controlando los alrededores del escenario de la bodega, la plaza, el camping municipal y probablemente las márgenes del rugiente río Chuscha.

Se controlará la documentación de los vehículos (cédula verde, seguro vigente, RTO y licencia de conducir), el respeto de las medidas de seguridad (uso del cinturón, luces bajas encendidas, velocidad controlada, cantidad de ocupantes conforme el número de cinturones de seguridad, uso de casco) y controles estrictos de alcoholemia.

Carrera de regularidad

Según la misma información, la Policía entregará a los conductores, a su paso por Talapampa, cierta «folletería preventiva», y un mapa «cazabobos» que aparentemente contiene la cartografía de los tramos de riesgo accidentológico, pero que en la práctica sirve como una ficha de control ya que en dicho mapa los agentes de la Policía registrarán el número de patente, fecha y hora de paso por el puesto de control de Talapampa.

Los conductores que hayan recibido el mapa en Talapampa volverán a ser controlados cuando accedan a Cafayate. Allí, los azules se fijarán en la hora registrada en el mapa y calcularán el tiempo empleado en cubrir el trayecto en las dos localidades.

Aquellos que, de acuerdo con este primitivo registro manual, acrediten haber cubierto la distancia en menos de una hora y media recibirán como recompensa a su regularidad una multa del tamaño de su cabeza.

Puestos volantes

Desde los puestos de control de Talapampa, Santa Bárbara, Punilla y acceso a Cafayate partirán periódicamente patrullas motorizadas que recorrerán las rutas 68 y 40 para -según la Policía- «tener constantemente presencia policial», detectar posibles derrumbes y auxiliar a los automovilistas que pudieran sufrir algún tipo de desperfecto en sus rodados.