
Parece mentira, pero para que el gobierno provincial de Salta pueda entregar a un municipio una cantidad tan exigua como 30.000 pesos (unos 2.700 dólares), hace falta firmar un convenio; hace falta también que la Intendenta del lugar se desplace a más de 150 kilómetros de su oficina y -lo que es peor- hace falta que las partes se hagan una foto mientras firman el convenio.
Al parecer, ni al señor Lucio Paz Posse, Secretario de Asuntos Agrarios del gobierno provincial, ni a la señora Gladys Salva, Intendente de Payogasta, les desagradan los flashes. Podrían haber firmado un convenio y hacerse un par de buenos selfies por 5.000 pesos, o incluso menos.
Lo curioso es que el gobierno dice que aquella cantidad (los 30 mil) serán destinado para el desarrollo de actividades ganaderas en Payogasta, para la compra de forraje y para mejoras en el sector productivo de la zona.
Si los 30.000 pesos alcanzan para todas esas cosas, no habría que dudar un minuto y proponer al señor Paz Posse para el Premio Nobel de Economía 2015, y de paso también para el de Física.
Si el dinero no llegara a ser suficiente para el objetivo propuesto, habría que entregar tanto a Paz Posse, como a la intendenta Salva y a la secretaria Cecilia Belmonte, en una ceremonia conjunta, la Medalla de la Lealtad Peronista, por su decisiva colaboración a la captación de votos para las próximas elecciones.
La Medalla de la Lealtad Peronista fue instituida por el propio Perón en 1948 y fue entregada a los deportistas Juan Manuel Fangio, Pascual Pérez y Delfo Cabrera, así como al militar Dalmiro Videla Balaguer, quien años más tarde participaría de forma activa en el derrocamiento de Perón.