Bajo la advocación de la Virgen -detalle infaltable en su vida pastoral- el Vicegobernador de Salta, Andrés Zottos, inauguró ayer, día domingo 7 de diciembre, las nuevas instalaciones del cuartel de los bomberos voluntarios de Cafayate. Según la información oficial, difundida ayer por la oficina de prensa del Vicegobernador, el nuevo edificio está ubicado en la esquina de las calles Córdoba y Antonio Tapia (ex Sarmiento) de la ciudad cafayateña.
Antonio Tapia, cuyo nombre reemplaza al de Domingo Faustino Sarmiento (expresidente de la Nación e impulsor de la educación pública, gratuita y de calidad en todo el territorio nacional) fue un bombero voluntario que falleció trágicamente en acto de servicio mientras auxiliaba a sus semejantes.
El caso es que don Antonio Tapia, cuyo heroico comportamiento cívico ha opacado nada menos que la figura de Sarmiento, fue distinguido ayer con la Cruz Dorada al Mérito, que recibieron sus familiares.
Todo indica que ha sido el intendente renovador de la ciudad de Cafayate, señor Casita Almeda, o su Concejo Deliberante, el responsable de quitar el nombre de Sarmiento de una calle de la ciudad y de cambiarlo por el de un heroico bombero local. Las razones de este cambio se desconocen.
Más grave que esto es el hecho de que la Cruz Dorada al Mérito, otorgada al extinto Antonio Tapia por ofrendar su vida en defensa de la de sus semejantes, haya sido otorgada también al empresario Osvaldo Domingo, que fue quien donó el terreno en donde hoy se levanta el nuevo cuartel de los bomberos voluntarios.
Sin discutir el mérito del señor Domingo, lo cierto es que su acción no puede ser colocada en el mismo plano moral de la del bombero que murió para que otras personas pudieran vivir.
Un homenaje de estas características equivale a entregar una Cruz al Heroico Valor en Combate a un soldado fallecido en acción de guerra y la misma condecoración al fabricante del casco por donde entró el obús.
Por último, ni Zottos ni el intendente Almeda han explicado por qué motivo, habiendo tantas calles en Cafayate (algunas de ellas sin nombre o con el de celebridades muy menores) el nombre de Antonio Tapia sustituye nada menos que al de Sarmiento. La falta de explicación induce a pensar que detrás de este homenaje/afrenta se esconde una operación de ajuste de cuentas con la historia, impropia de un pueblo culto como lo es Cafayate.
Mirando este penoso espectáculo estuvo el señor Alejandro Cornejo D’Andrea, Ministro de Seguridad del gobierno de Salta, tataranieto de don Juan Nepomuceno Fernández Cornejo y Usandivaras, industrial y hacendado salteño que tuvo una distinguida actuación pública durante la presidencia de Sarmiento (1868-1874) y que representó a Salta en la Exposición Nacional de Córdoba de 1871, que fue impulsada precisamente por Sarmiento tras visitar la Exposición Universal de París en 1867.