
El Juez de Garantías Nº 4 de la ciudad de Salta, señor Diego Rodríguez Pipino, ha accedido al pedido formulado por el preso Gabriel Roberto Herrera, alias Chirete y ordenado en consecuencia su traslado a la Unidad Carcelaria Nº 3 de la ciudad de Orán.
Herrera completará así un tour penitenciario por cárceles provinciales, con un pequeño condimento: en cada una de las que ha estado alojado ha matado a una mujer.
Sucedió primero en Metán y a comienzos de este año en Salta, en cuya prisión mató a la joven Andrea Edith Neri, que había acudido a visitarlo.
Tras este último hecho, confesado por el propio preso minutos después de haber cometido el crimen, Herrera fue alojado en la Alcaidía General de la Provincia.
Para que nos demos una idea de cuán chocante es el particular currículum criminal de Chirete, baste con saber que el diario sensacionalista británico The Sun, que suele hacerse eco de las cosas más terribles que pasan en el mundo, recogió la noticia con profusión de detalles, a poco de cometido el crimen de Neri. La misma información del crimen ha sido recogida por otros importantes medios de habla inglesa, como The Daily Mail, que menciona expresamente que el crimen ocurrió en la Provincia de Salta, al noroeste de la Argentina.
Según la información oficial del Poder Judicial salteño, el juez decidió acceder al pedido de Herrera, «por su seguridad» y después de valorar los informes mental y socioambiental oportunamente solicitados.
Chirete se encuentra en su nuevo domicilio desde el pasado día viernes 28 de abril. Hasta la ciudad de Orán lo condujeron agentes del Servicio Penitenciario.
Dice la información judicial que el traslado del preso fue efectuado «con estrictas medidas de seguridad, custodia, logística y tomándose todos los recaudos necesarios para el cumplimiento del mismo», lo cual se antoja un poco inútil, pues donde Chirete ha demostrado ser verdaderamente peligroso no es en los furgones penitenciarios sino en la propia cárcel, que es donde mató a dos mujeres que fueron a visitarlo, en ocasiones bien diferentes: a Verónica Castro en 2006 y a Andrea Neri en 2017.
El Servicio Penitenciario aún no ha desmentido que el preso haya pedido su traslado Orán por haber allí «mejor señal de wi-fi» que en la cárcel de Salta. No se ha de olvidar que el preso, con la amplia complacencia de la ministra Pamela Calletti, mantenía al día, desde la cárcel, su página de Facebook.