Las Academias de Folklore del interior del país han llegado a un acuerdo para que la Academia de Salta se convierta en Academia Nacional e impulsan en el Congreso Nacional un proyecto de ley en tal sentido. Consideran que Salta es un baluarte al servicio de la defensa y promoción de culturas ancestrales, y se proponen, a través de esta iniciativa, luchar contra el centralismo y "lograr definitivamente la Argentina federal por la cual lucharon y entregaron su vida los heroicos próceres de la epopeya que fundaron la Nación".
Los académicos de Córdoba, Formosa y Salta han dado a conocer los fundamentos que respaldan esta importante iniciativa. Son los siguientes:
Los Estados Latinoamericanos encuentran en el Folklore una de las herramientas más idóneas para madurar su concepto de Cultura - Pueblo y Nación. Ahora, éste concepto no se entiende sin una dimensión histórica, expresión de la memoria colectiva de un pueblo donde las comunidades se sienten representadas como un ente universal y a la vez independientes, protagonistas de su propio devenir.
El Folklore entonces se convierte en un mecanismo para recuperar esa memoria y las señas de identidad de los pueblos, identidad perdida, en parte como consecuencia de los intereses económicos internacionales y de las ideologías colonialistas imperantes; las señas de identidad hallan en el concepto de Nación un marco conceptual y real, en el que los planes de desarrollo van a encontrar las condiciones verdaderas para materializarse; con este fin la cultura en general y el Folklore en particular, como patrimonio cultural, entran al servicio de la búsqueda de la identidad nacional, identidad a todos los niveles como consecuencia de la historia de los pueblos y necesaria como concepto mental y referente ideológico de las naciones en vías de desarrollo.
La consolidación de éstas se basa en la idea de fusionar pasado y futuro.
Todos los puntos teóricos sobre Desarrollo Sostenible que nacieron como conceptos y referentes para una nueva realidad de los Estados americanos, empezarán a hacerse realidad a partir de una firme política cultural que combine lo histórico - lo cultural y los social.
El diseño de esta política está basado en la preservación del patrimonio natural y cultural para consolidar una nueva trayectoria sociocultural contemporánea que se viene gestando en nuestro país. De esta manera la política socio-cultural se ha convertido en el pilar básico del discurso oficial en torno al desarrollo. El Estado, como órgano rector y representante del pueblo es el encargado de la salvaguarda y preservación del Patrimonio Cultural, y para ello se requiere la defensa estatal del Patrimonio como consecuencia del devenir histórico. Pero además se advierte la importancia de las asociaciones de la comunidad, verdaderas representantes de base, que sin intereses partidarios, establecen una verdadera fuerza generadora de desarrollo cultural, económico y productivo de cabal importancia para la inclusión social"
La Academia del Folklore de Salta ha venido trabajando con estos principios rectores con una visión moderna de lo que debe ser una entidad de esta naturaleza. Realizando convocatorias a todos los sectores y a todas las provincias. Generando proyectos no solamente de estudio e investigación sino de mecánicas culturales para la efectiva divulgación, enseñanza y preservación de patrimonio cultural folklórico.
Muchos, y de distintos órdenes, son los motivos que ameritan y ennoblecen esta creación.
En primer lugar Salta es una matriz que deviene de la primera cultura criolla en Argentina. Durante toda su historia institucional, social y política ha logrado mantener esa constitución cultural básica y, con el transcurso del tiempo la ha ido desarrollando y acrecentando, pero siempre fiel a la conformación inicial. Esto la ha hecho poseer una cultura tradicional y popular (que hoy se enmarca en los requisitos epistémicos de la Ciencia del Folklore) rica y abundante.
Que este material cultura (patrimonio) ha sido aprovechada por los pensadores, intelectuales, artistas y docentes para investigarlo, estudiarlo, recrearlo y devuelto a través de los instrumentos de la educación a las nuevas generaciones. A través de todo este largo periodo histórico surgieron instituciones de diversas índoles que se encargaron de preservar, defender, promover y difundir. Este tratamiento general de la cultura folklórica (ciencia, proyecciones y aplicación) se expandió por todo el país y países de América, forjando un nuevo estilo de gestionar en cultura. Esa cultura tiene, además de popular y tradicional, un profundo sentido nacional y federal.
Diversos exponentes del amplio campo del quehacer folklórico han llevado no solo a la geografía nacional y continental, sino al mundo entero la producción filosófica, científica y artística que fue produciendo, como asimismo, el paisaje a partir de lo provinciano, de la región y el país todo.
Cientos de salteños, desde la poesía, la narrativa, la pintura, las artesanías, la arquitectura, el diseño, la música, la danza, la investigación, el estudio y la docencia, posibilitaron, con inspiración federal, dar al país una tónica de auténtica argentinidad.
Salta ha sido, es y será un verdadero baluarte, una verdadera fortaleza al servicio del resguardo, defensa y promoción de nuestras auténticas, primigenias y ancestrales culturas, porque está depositada en su pueblo la convicción de que por este camino debemos transitar para lograr definitivamente la Argentina federal por la cual lucharon y entregaron su vida los heroicos próceres de la epopeya que fundaron la Nación.
El poder monopólico que ha ejercido el centralismo ha perjudicado y marginado las culturas folklóricas populares del interior. El proyecto Cultural que propone la Academia Salta apoyada por la Academias de Folklore de Formosa y Córdoba y de muchísimas instituciones cultoras del patrimonio cultural inmaterial es crear un centro, un polo convocante e inclusivo en pleno corazón de Latinoamérica donde no se rinda un culto estéril al pasado cultural, embalsamando el diseño, sino revitalizar el presente por medio de la puesta en valor, preservación y divulgación del patrimonio cultural desarrollando una visión de identidad y amor a lo propio para generar desarrollo.
Otra cuestión importante es que "lo folklórico" es totalmente diferente a cualquier otra disciplina científica, incluso, "lo folklórico" excede el campo científico e incorpora prácticas que se han desprendido de la ciencia, como por ejemplo las proyecciones estéticas o artísticas del folklore; pero no hay que confundir “El Folklore” con la “Proyección Folklorica” Los músicos pertenecientes a esta modalidad se distinguen por sus condiciones y habilidades para cantar o ejecutar instrumentos musicales. Algunos poseen mayores condiciones y otros menos, forman parte de un segmento sociocultural que entretiene y vende. Es una actividad amateur o rentada (profesional) Poseen organizaciones sindicales o gremiales y cuentan con diversas leyes que los protegen y resguardan su producción. El músico tiene definido su campo de acción y las funciones que cumple. Puede ser un eximio músico pero eso no lo habilita a ser un académico. Un músico es un músico y un académico es un académico.
La Academia del Folklore de Salta está constituida desde el 3 de junio de 2009 con un destacado grupo de investigadores de las diferentes disciplinas científicas del folklore y está formada por seis cuadros académicos: Miembros de Honor, Miembros Titulares, Miembros Consultos, Miembros Correspondientes en el país y en el exterior, y Miembros Honoris Causa. Posee además un Consejo Académico evaluador.
Es menester destacar que nadie puede miembro académico sin haber presentado un trabajo de investigación evaluado y aprobado por el Consejo.
En este momento Salta lidera un movimiento nacional y suramericano que tiende a fortalecer la cultura tradicional y popular heredada y que merece seguir desarrollándose. Este movimiento se caracteriza por el fuerte sentido federal y nacional que le otorga una profunda significación de inclusión y justicia social.
Por todos estos fundamentos y por mucho más, quienes compartimos este noble pensamiento estamos convencidos que Salta debe ser la sede de dicha Academia Nacional.