Chinches modificadas genéticamente son exterminadas en la ciudad de Salta

La Hormiga AtómicaEl Director de Higiene Urbana de la Municipalidad de Salta, señor Martín Morales, ha puesto paños fríos a la alarma social provocada por la profusión de insectos coleópteros del tipo cascarudo o juanita, afirmando a la emisora FM Capital que “el viernes pasado por la mañana comenzamos el operativo de detención de plaga y por la noche comenzamos la desinfección. Empezamos por la fachada del Cabildo, San Francisco, la Catedral, el Banco Macro y el centro de la Plaza 9 de Julio. Para la fumigación utilizamos un productos de baja toxicidad que actúa en 10 minutos y es sumamente efectivo”.

El exterminador municipal de plagas ha ido más allá y aventurado que -a pesar del mal olor- no se trata de juanitas ni de cascarudos comunes sino de "chinches genéticamente modificadas", lo cual no ha hecho sino intranquilizar más a la población.

Según el funcionario, "los profesionales" determinaron que estas chinches fueron modificadas genéticamente "años atrás" y que se alimentan de otros insectos.

Lo que no ha explicado la Municipalidad es qué finalidad perseguían los científicos que travesearon el ADN de la chinche criolla. Se especula, por un lado, con la posibilidad de que se tratara de fabricar un "superinsecto", al estilo de la famosa Hormiga Atómica, y también con la más creíble versión de que las chinches, una vez debidamente "tuneadas" (genéticamente hablando), pudieran dedicar su tiempo libre a merendarse a las vinchucas, que como todo el mundo sabe, es el vehículo de transmisión de la temible enfermedad de Chagas.

Lo curioso es que, a pesar de la manipulación genética, la superchinche salteña puede ser liquidada en sólo diez minutos de exposición a un agente químico de "baja toxicidad". Es de esperar -en caso de que estos inocentes animalitos sirvan efectivamente para luchar contra el mal de Chagas- que en la próxima versión "beta" de la nueva chinche los científicos pongan más énfasis en su resistencia física (como aquellos melones y tomates que permanecen incorruptos semanas y semanas), para que en caso de una nueva invasión, el intendente se vea forzado a enviar a los tanques del Escuadrón de Caballería más cercano y no a una simple cuadrilla de obreros municipales con mochilas de latón sobre sus espaldas.