El titular del Grupo La Veloz, señor Marcos Levín, comparecerá hoy ante el Juez Federal Nº 1 de la ciudad de Salta, ante quien prestará declaración en calidad de imputado por los delitos de privación ilegítima de la libertad y tormentos, supuestamente cometidos durante la dictadura militar en perjuicio de trabajadores de la empresa La Veloz del Norte. La citación del influyente empresario salteño -en principio desestimada por el fiscal de la causa- fue solicitada sin embargo por la representación letrada de los acusadores particulares, en el marco de una causa penal en la que también aparecen involucrados el exsubcomisario Víctor Hugo Bocos y el exfiscal federal Jorge Alberto Trincavelli.
La imputación a Levín surge a raíz de la declaración de dos extrabajadores de La Veloz del Norte, que denunciaron en su momento haber sido secuestrados y torturados en una comisaría de la Policía de Salta. Las denuncias señalan, en principio, a Levín como instigador, ya que -según aquellos testimonios- el empresario facilitaba vehículos y recursos a los policías torturadores y se presentaba en la comisaría tras los interrogatorios para conversar con los policías.
Si bien los hechos se encuentran aún bajo investigación judicial, cunde la sospecha de que, mediante la ayuda de 'fuerzas de tareas' de la policía provincial, el empresario habría logrado deshacerse hace 35 años de la cúpula dirigencial la seccional Salta del sindicato Unión de Tranviarios Automotor, cuyo ámbito funcional de actuación comprende a la empresa La Veloz del Norte.
Según la información publicada recientemente por un matutino porteño, hasta doce trabajadores sindicalizados de esta empresa habrían sido detenidos ilegalmente y torturados por la policía, a instancias o con la complicidad del hoy enjuiciado empresario.
David Leiva, abogado de los querellantes, sostiene que el empresario imputado acudía regularmente a la Comisaría 4ª de policía, en donde se presuntamente se llevaban a efecto las torturas, y se reunía con Bocos y los otros policías. Unos de los detenidos -Víctor Manuel Cobos- afirma haber visto al empresario en la comisaría y haberse enterado posteriormente de "algún festejo que se hizo dentro de la empresa (La Veloz del Norte)" a raíz de la detención de sus compañeros.
El juez federal investiga también si a algunos de los detenidos se les arrancó mediante torturas un escrito en el que confesaban haber sido los autores de una estafa a la empresa. Dos de ellos, Víctor Manuel Cobos y Miguel Ángel Rodríguez, fueron detenidos en 1977 y posteriormente sobreseídos por aquella supuesta estafa.
Los querellantes sostienen también que el exjuez de instrucción y exfiscal Jorge Trincavelli presenció algunas sesiones de tortura y que estaba al corriente de lo que sucedía en aquella comisaría con los trabajadores de La Veloz del Norte allí detenidos.
El diario porteño Página 12, en su edición del pasado 23 de enero y con la firma de Alejandra Dandan, recuerda que el subcomisario Bocos "se recicló en democracia" como asesor del exgobernador Juan Carlos Romero, que el exjuez Trincavelli -de quien dice estuvo a cargo de legalizar los secuestros- ascendió a Fiscal General y que Levín, "sigue siendo uno de los poderosos de la provincia, dueño de la principal empresa de transportes".