Las autoridades de la Universidad Católica de Salta manifestaron a distintos medios su sorpresa y perplejidad tras haberse enterado por la prensa de la detención de un docente de esa casa, acusado por la justicia de haber cometido delitos de lesa humanidad. El rector Alfredo Puig y el decano Armando Isasmendi fueron muy cautelosos a la hora de valorar la detención del teniente coronel y licenciado en Ciencia Política Martín Rodríguez, ordenada por el Juzgado Federal de San Martín.
Puig se limitó a decir que pedirá a los servicios jurídicos de la universidad un dictamen para resolver la situación laboral de Rodríguez, pero rehusó valorar los motivos de la detención, destacando el valor de la presunción de inocencia y la independencia de la justicia.
En declaraciones a Página 12, el decano Isasmendi dijo que "prefiere no meterse en esos temas" al ser preguntado por la condición de militar del detenido. Isasmendi dijo al mismo medio, sin embargo, que la Universidad Católica tiene a militares y a ex militares como profesores, por la relación que esa casa de altos estudios mantiene con el Ejército Argentino y la Gendarmería Nacional.
Rodríguez, que era profesor de las facultades de Artes y Ciencias y de Ciencias Jurídicas de la UCS, en las carreras de Relaciones Internacionales y Comunicaciones Sociales, se encuentra ahora alojado en el penal de Marcos Paz a disposición del juez que entiende en la causa.
Aún no se conoce con precisión de qué hechos se acusa a Rodríguez, pero ha trascendido que el militar se desempeñó en la guarnición militar de Campo de Mayo en 1977, en donde, con el grado de capitán, habría intervenido -siempre según el matutino Página 12- en el secuestro y desaparición del ex diputado Diego Muñiz Barreto, cuyos hijos siguen la causa judicial en la que se investigan los hechos.
Otros medios destacan que Rodríguez, natural de la Provincia de Misiones, adonde nació en 1946, se estableció en Salta tras graduarse como licenciado en Ciencia Política en una universidad privada de Buenos Aires. Cuando menos en fuentes cercanas a la Universidad, se afirma que hasta el momento no se tenía noticias de que el militar-docente estuviese señalado como presunto autor de delitos de lesa humanidad ocurridos hace más de treinta años.
Algunos medios han señalado también que no es el único caso de personas relacionadas con la Universidad Católica de Salta que han sido detenidas por presuntas violaciones a los derechos humanos. Estos medios recuerdan el caso del capitán Daniel Karlsson, quien también fuera funcionario de confianza del gobernador Juan Carlos Romero y asesor, en la década pasada, del rectorado de la Universidad Católica de Salta.
Otras fuentes, sin embargo, no han dudado en apuntar con el dedo a la Facultad de Artes y Ciencias de la UCS y, en concreto, a la gestión académica de un sacerdote ultranacionalista que la dirigió durante mucho tiempo, a quien acusan de haber convertido aquella unidad académica en una "cueva de fascistas". También recuerdan el cese fulminante de otro sacerdote de aquella casa que pronunció en público un recordado discurso de fuerte contenido antisemita.