La banda terrorista ETA, a través de un comunicado escrito y registrado en vídeo por tres encapuchados, ha anunciado esta tarde el "cese definitivo de su actividad armada". El anuncio, difundido a través de las ediciones digitales de los periódicos vascos Gara y Berria, supone el adiós definitivo a las armas después de 43 años de actividad terrorista, que se han saldado con más de 800 muertos.
El comunicado de cese efectúa un llamamiento a los gobiernos de España y Francia "para abrir un proceso de diálogo directo" destinado a solucionar "las consecuencias del conflicto".
No por esperado, el anuncio ha dejado de causar conmoción en España, a un mes exacto de las importantes elecciones generales que este país celebrará el 20 de noviembre para renovar las Cortes y elegir a su nuevo Gobierno.
Poco después de conocido el contenido del comunicado etarra, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha comparecido en el Palacio La Moncloa para leer una declaración institucional en la que dijo que la democracia española "será una democracia sin terrorismo pero no sin memoria. "Con la contención que obliga la historia vivamos la satisfacción por la victoria de la democracia, la ley y la razón", ha subrayado Zapatero.
Poco después de la comparecencia de Zapatero ha hablado el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien hasta hace algunas semanas era el Ministro del Interior y máximo responsable de la política antiterrorista. Rubalcaba ha dicho que "hoy es un día para celebrar la gran victoria de la democracia".
Hace instantes, el líder del Partido Popular y también candidato a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, ha leído un comunicado en el que celebra el final de ETA y advierte que la felicidad solo será completa "cuando se produzca la disolución de ETA y su total desmantelamiento".
El anuncio etarra se produce a pocos días de la conclusión de la conferencia internacional celebrada en San Sebastián en la que importantes figuras internacionales exigieron el final sin condiciones de la banda terrorista.
En su comunicado final, ETA asegura que "ha decidido el cese definitivo de su actividad armada" ante el nuevo tiempo político que se está abriendo en Euskadi. La banda propone un "diálogo directo" a los gobiernos de España y Francia y señala que el objetivo de este diálogo es "la superación de la confrontación armada".
El "nuevo tiempo político" a que se refiere la banda parte -según los analistas- del profundo rechazo que experimenta la sociedad vasca hacia el terrorismo y sus métodos violentos. En los últimos tiempos, las fuerzas políticas cercanas a ETA y el colectivo de presos de la banda terrorista habían expresado con claridad la necesidad de poner fin a la violencia y exigido el final de ETA.
Si bien es palpable en España la satisfacción de amplios sectores políticos y sociales por el anuncio, nadie sabe ahora si esta especie de declaración final de victoria de la democracia y del Estado de Derecho sobre los terroristas tendrá algún impacto en los resultados electorales del próximo 20 de noviembre. El final de ETA aparece, a primera vista, como el logro de un gobierno en retirada y como el triunfo de la implacable política desplegada por el candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba cuando fue Ministro del Interior.