¿Cuánto cuesta el servicio de telefonía celular en Campo Santo?

Antenas celularesEl intendente de la localidad salteña de Campo Santo, ubicada a unos 40 kilómetros de la ciudad de Salta, ha vetado una ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante de la localidad que ordenaba la relocalización de las antenas de telefonía celular en aquel municipio. Lo ha hecho con el argumento de que "no existen fundamentos científicos suficientes que puedan ser usados como una herramienta legal para obligar a las empresas a trasladar las antenas".

Curioso fundamento el esgrimido por el señor Mario Cuenca, pues a menos que sea Einstein, un intendente municipal debe limitarse a ejercer el derecho de veto por razones de legalidad o de oportunidad y conveniencia políticas, pero no poner a la ciencia como pretexto.

Si la representación del pueblo de Campo Santo, por el motivo que sea, ha decidido libremente que las antenas sean emplazadas en lugares diferentes, pretender que tal decisión tenga fundamentos técnicos inobjetables equivale a dejar las decisiones de gobierno en manos de los técnicos, de las empresas o de cualquier persona que, más que legitimidad política, tenga la razón científica de su lado.

Ningún intendente puede observar las ordenanzas utilizando un lapiz rojo, como si fuera un maestro que corrige los deberes mal hechos a sus alumnos.

Inversión sustanciosa

Por su parte, las empresas afectadas por la decisión de concejales, ahora desactivada por el intendente, han dicho que no piensan gastar dinero en su traslado.

Para justificar esta negativa, los prestadores han echado mano de otro argumento inverosímil: que "el costo para mover una antena se aproxima a los dos millones de euros".

Si solamente mover una antena cuesta dos millones de euros, es de imaginar que colocarla debe costar por lo menos unos cuatro millones. Si uno multiplica esta respetable cantidad por el número de antenas instaladas en Campo Santo, el resultado es que las empresas de telefonía celular habrían invertido en las antenas del pueblo una suma algo así como 100.000 veces superior a la del presupuesto de la comuna de Campo Santo en diez años.

Teniendo en cuenta que Campo Santo cuenta sólo con unas 8.000 almas, contando las chancacas; suponiendo que por sus cercanías circulara en roaming el 70% de los celulares de Salta, y que cada vecino tuviera una media de tres teléfonos celulares, funcionando todos ellos hasta echar humo, es de suponer que proporcionar la cobertura en Campo Santo es una de las aventuras económicas más caras del planeta; más cara, incluso, que la guerra de Afganistán.

Con estas cifras se puede calcular que la inversión en las antenas de Campo Santo sólo comenzará a ser rentable, con suerte, en el año 5.842 de Nuestro Señor.

Menos mal que en Campo Santo todo se resuelve con criterios científicos, porque de lo contrario los vecinos estarían perdidos.