Según informa la emisora salteña FM Pacífico, la imagen del regidor cerrillano Humberto Rubén Corimayo "cayó considerablemente" tras los conflictos que ha debido de enfrentar, según una encuesta difundida por la emisora. No obstante la inverosimilitud de las conclusiones del estudio, Corimayo ha salido rápidamente a negar "todo sustento" a la mencionada encuesta.
Según el controvertido intendente, los datos de la encuesta han sido "manipulados políticamente", lo cual le restaría cualquier credibilidad. Claro está que cuando es él quien manipula políticamente la realidad y las normas jurídicas municipales, el intendente reclama para sí el máximo crédito posible.
Según FM Pacífico, el 66% de los cerrillanos no lo votaría nuevamente, mientras que casi un 50% tiene una "imagen mala de él". Lo cual sencillamente no es posible porque para que el indicador demoscópico descienda es condición sine qua non que esa persona tenga antes una "imagen" en sentido técnico. Y por mucho que se esfuerce, el intendente Corimayo carece de imagen alguna, sea ésta buena, mala o regular.
Corimayo señaló con el dedo a los concejales opositores y a "personas que están frente a un medio de comunicación", a quienes “los citaron en dos o tres oportunidades y no quisieron dialogar”. Y nombró a “supuestos” dirigentes políticos como Del Plá y Buenaventura, quienes participaron de las manifestaciones que se llevaron a cabo la semana pasada por los ciudadanos cerrillanos.
También se explayó diciendo que a las personas que quieren perjudicarlo, la comunidad los conoce a la perfección. No dijo el intendente -tal vez porque no le convien- que "la comunidad" también lo conoce a él "a la perfección" y que muchos de sus integrantes no dudarían ni un minuto en sumarse a quienes "quieren perjudicarlo" con tal de que Corimayo afloje un poco del sillón al que parece pegado con Loctite.
En su defensa, Corimayo dijo que los impuestos de Cerrillos "no son altísimos", sino que simplemente son "muy altos" y que las medidas tomadas se sustentan en un "estudio de mercado".
Sólo al intendente de Cerrillos se le ocurre llamar "mercado" al conjunto de los contribuyentes cerrillanos. ¿Dónde está la oferta? ¿Cuál es la demanda?
Con los años que lleva en el cargo, se suponía que el intendente había conseguido -a fuerza de darse la cabeza contra la pared- distinguir entre "Estado" y "Mercado", pero está claro que lo que natura non da, el ejercicio del poder omnímodo non presta.