El Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, dijo ayer en un acto proselitista-gubernamental que “lo que busca nuestro gobierno es que pongamos todo arriba de la mesa, nos miremos a los ojos y que sepamos que podemos tener una oportunidad”. La oferta del mandatario para transparentar los problemas que aquejan a la Provincia de Salta ha sido recibida con cierto escepticismo por algunos ciudadanos menos favorecidos, que ya le han dicho al Gobernador que no es necesario que ponga "todo" sobre la mesa y que es suficiente con que, junto a los platos y a los cubiertos, acierte a poner algo de comida.
Los críticos no han recibido con algarabía precisamente el mensaje del Gobernador sobre las oportunidades y el futuro: “El desafío de nuestro Gobierno es que ese chiquito que ahora llora sin saber porqué, tenga cuando sea grande, las oportunidades que su mamá no tuvo”, dijo Urtubey frente a un auditorio que, otra vez, reclamaba que las oportunidades no sean solo para "el chiquito" sino también para su mamá.
El Gobernador pronunció aquellas palabras durante un acto en el que entregó certificados a quienes completaron la capacitación del plan integral del gobierno nacional llamado “Más y Mejor Trabajo”.
Los beneficiarios de esta actividad son presos y liberados que accedieron a la capacitación como una forma de cumplir con la reinserción efectiva una vez que obtengan definitivamente su libertad.
Durante el acto, el Gobernador dijo que la entrega de certificados “encerraba un concepto de segunda oportunidad”, frase que tampoco fue acogida con beneplácito por los presentes por el uso inadvertido del verbo "encerrar", de fuertes connotaciones negativas entre la población carcelaria.
Urtubey dijo que la segunda oportunidad es una obligación que el Estado debe garantizar a todos, "no desde la perspectiva represiva con la que durante anteriores gestiones se concibió al sistema carcelario, sino con una visión que garantice la inclusión social".
El Gobernador dijo en este sentido que entre 2003 y 2007 el gobierno nacional hizo un importante esfuerzo en materia de reinserción, pero que el esfuerzo no fue correspondido por la Provincia de Salta, en donde las medidas encontraron “una barrera infranqueable” producto de “una mirada diferente, de una política que entendía inclusive al sistema penitenciario con una mirada sólo represiva, que tenía que ver, en definitiva, con el viejo concepto de la retribución de la pena”.
El mandatario remarcó que quienes pretenden lograr la efectiva inserción en la sociedad, deberán vencer escollos, todos los días con puertas, que tal vez incluso se cerrarán. Y señaló su voluntad de abrir esas puertas y lograr esa oportunidad negada.
Finalmente, el Gobernador se quejó de "las realidades" que se ocultaron en Salta durante mucho tiempo. En este sentido dijo: “Escondieron las comunidades originarias, escondieron el hambre de los salteños y la desocupación”.