Una insólita situación se vive en el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, en donde los concejales del Frente Salteño Irene Soler y Raúl Romeo Medina han acusado a sus pares del Partido Justicialista y a la concejal Miriam Pinto de haberles robado sus ideas. Según una emisora de radio de Salta, Soler y Medina habrían presentado a comienzos de este mes un proyecto de resolución para que el Concejo Deliberante solicitara al Tribunal de Cuentas municipal se expdiera acerca de la aprobación de las cuentas de 'percepción e inversión de los fondos públicos'.
Según Soler y Medina, dos días después de registrado su proyecto en la mesa de entradas, los concejales del Partido Justicialista y la concejal Pinto, del bloque Federal, remitieron al presidente del Tribunal de Cuentas un escrito solicitando exactamente lo mismo que se pedía en aquel proyecto.
Lejos de sentirse halagados al ver que sus ideas son tomadas en cuenta por concejales de grupos contrarios, Soler y Medina al parecer han valorado la actitud de sus pares justicialistas como una apropiación indebida.
No hay nada mejor que enfundarse el traje de concejal para que automáticamente cotice al alza el supremo valor del compañerismo.
Tan buena era la idea de Soler y Medina, que en vez de someterla a un farragoso trámite interno, los concejales justicialistas han decidido acortar camino y preguntarle directamente al presidente del Tribunal de Cuentas lo que les interesaba saber.
¿Quién es más listo entonces?