Desvelos del gobierno de Urtubey: la equidad, la inclusión y... la misoginia

Urtubey, gauchoSolo el 20 por cien de los ministros designados por Urtubey son mujeres. El porcentaje se eleva ligeramente al 25 por cien si tomamos como referencia el conjunto de los altos cargos (ministros, secretarios y subsecretarios de Estado) que asumieron el pasado lunes.

De las 84 personas que -según la información oficial de prensa del gobierno de Salta- juraron o prometieron sus cargos el día 12, solo 21 son mujeres; es decir, exactamente un cuarto del total.

La abrumadora mayoría masculina en la primera plana del gobierno de Urtubey no solamente pone en duda el talante igualitario de su gobierno, sino que también cuestiona su capacidad para luchar por la equidad y la inclusión.

Veamos: Dos ministras entre diez (María Silvia Pace y María Inés Diez) representan el 20% de los cargos en el rango ministerial; siete secretarias entre cuarenta y seis (Gabriela Grimoldi, Analía Berruezo, María Soledad Vicente, Clelia Ávalos, Mercedes Uldry, Claudia Román Ru y Cristina Lobo) representan el 15,2% en esta categoría; doce subsecretarias entre veintiocho (Evita Isa, Silvia Prystupiuk, Agustina Gallo Puló, Ana Cornejo Remy, Rosario del Huerto Hernández, Adriana Krumpholz, Rosaura Gareca, Edith Cruz, Mercedes Junco, Fabiana Ávila, Gloria Abán y Marianela Cancino) representan el 42,9%.

En algunos ministerios, como en el de Ambiente y Producción Sustentable, todos los altos cargos, desde ministro a subsecretario, son hombres; no hay ninguna mujer. En otros, como los de Economía y Trabajo, hay una sola mujer en cada uno, pero con rango de subsecretarias.

El sexismo del gobierno de Urtubey se refleja especialmente en el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, en donde dos de las secretarias de Estado y una subsecretaria son mujeres. La profesión docente, quizá excesivamente feminizada, se proyecta con fuerza en la nueva estructura ministerial.

En la nómina oficial de autoridades, la primera mujer que aparece mencionada es -paradójicamente- la esposa del Gobernador, señora Ximena Saravia Toledo, que, como todo el mundo sabe, no ejerce autoridad alguna, al menos dentro de la órbita de la administración del Estado.

En otros países del mundo

En España, el último gobierno del presidente Zapatero, al que le queda menos de una semana en el cargo, está integrado por siete mujeres sobre quince cargos de ministros: Elena Salgado (Vicepresidente y Ministra de Economía), Trinidad Jiménez (de Asuntos Exteriores), Leire Pajín (de Sanidad), Ángeles González-Sinde (de Cultura), Rosa Aguilar (de Medio Ambiente), Carme Chacón (de Defensa) y Cristina Garmendia (de Ciencia e Innovación).

La representación femenina en el Gobierno de España alcanza al 46,7% en el máximo nivel.

En Noruega, uno de los países más eficientes en materia de "inclusión" y de equidad, de veintiún ministros, diez son mujeres: Hanne Bjurstrøm, Lisbeth Berg-Hansen, Rigmor Aasrud, Grete Faremo, Anne-Grete Strøm-Erichsen, Liv Signe Navarsete, Anniken Huitfeldt, Tora Aasland, Kristin Halvorsen y Magnhild Meltveit Kleppa.

Otro tanto sucede en Suecia, en donde las mujeres se aseguran nada menos que un 52,6 por ciento de los cargos del gobierno; en Finlandia ese porcentaje es del 44,4 por ciento; en Dinamarca y Alemania, un 35 por ciento; y en Holanda, un 31 por ciento.

Pero la Europa decadente ha dejado de ser -al menos para Urtubey- un buen espejo en el que mirarse, ya que con un modesto 25 por cien de mujeres en los puestos clave del gobierno, Salta y su Gobernador se consideran en la cima del mundo.