Repescado por Urtubey del mundo de la empresa privada, Dante Apaza ha durado en el gobierno provincial lo que un suspiro. El funcionario ha renunciado al cargo que ocupaba como Secretario de Planificación Estratégica, horas después de concretar la presentación de un plan "estratégico" para 29 pequeños municipios de Salta. Apaza había estrenado el cargo, ya que su inclusión en el organigrama gubernamental había sido una apuesta personal del gobernador Urtubey, un apasionado de los planes estratégicos.
No obstante, el plan maestro de desarrollo provincial no pasó por las manos del dimitido funcionario sino que fue confiado a una universidad privada conectada con el Opus Dei y, por ende, al gobernador Urtubey.
"Los objetivos están cumplidos", dijo el señor Apaza para justificar su alejamiento del gobierno y anunciar su regreso al mundo de la empresa privada.
“Siempre sostuve que hay que predicar con el ejemplo, que uno debe llegar a la función pública para alcanzar objetivos y no para aferrarse a un cargo ni para atornillarse a una silla”, dijo el estratégico exfuncionario de Urtubey.
Entre los logros reseñados por el funcionario dimitido se cuentan el ya citado plan estratégico para los 29 municipios y la creación del llamado Polo Tecnológico de Salta, una especie de consorcio entre las universidades locales y las patronales empresarias de Salta.
El señor Apaza se aleja del gobierno tras dos años de intenso trabajo pero de logros más bien modestos, como lo demuestra el escueto resumen de su gestión pública.
A pesar de su renuncia y de la escasa repercusión de sus actuaciones, nadie puede discutirle al señor Apaza la posesión de una aguda mentalidad estratégica, capaz de prever con cierta anticipación que el futuro de sus habilidades se halla en la actividad privada y no en la función pública.
Ya vendrán otros estrategas que, al igual que Apaza, serán los responsables de poner a Salta en sintonía con su futuro de grandeza.