Según parece, no es Stéphane Hessel el padre intelectual del movimiento político que -al menos en España- ha adoptado el nombre de 'los indignados'. Según un historiador salteño, la 'indignación', como expresión suprema de la insatisfacción y la rebeldía políticas, nació -cómo no- con los gauchos de Güemes.
Para el historiador, es solo una casualidad cósmica la coincidencia temporal entre los hechos de violencia que -con un intervalo de solo algunos días- se registraron en el Parc de la Ciutadella de Barcelona (donde los indignados llegaron a zarandear a los miembros del Parlamento de Cataluña) y en la salteña Quebrada de la Horqueta, lugar en el que algunos gauchos indignados se trenzaron a golpes a causa de irreconciliables diferencias sobre la espesura del locro.
Efectivamente, hemos podido comprobar que de todas las canciones patrias que componen el repertorio básico escolar (Himno Nacional Argentino, Aurora, Mi Bandera, Marcha de San Lorenzo, Himno a San Martín, Himno a Sarmiento... etc.), la única que alude a la "indignación" es el Himno a Güemes, escrito por Gabriel Montserrat.
Obsérvese que la letra del Himno (la misma que se repetirá una y otra vez esta noche) nos invita, en tiempo verbal imperativo, a escuchar un "hondo grito que guerra" que, en principio, provoca dos efectos: uno acústico y objetivo ("hiende el aire vibrando cual trueno") y otro moral y subjetivo ("hace al gaucho patriota indignar").
Según el Himno a Güemes, la auténtica naturaleza del gaucho es la indignación. Es la energía que lo mueve y lo agita "como recio huracán, estruendoso en carrera gigante", y, al tiempo que lo inflama de arrogancia, lo lanza a la empresa de librar a la Patria de opresores (no distingue entre opresores foráneos y autóctonos).
Preguntado el historiador qué tiene que ver todo esto con los indignados de Cataluña, no dudó en responder: "Repárese en dos cosas: la primera, que el apellido del autor de la letra del Himno a Güemes no es Azurduy, Mollinedo, ni Gurruchaga, ni Goyechea; es "Montserrat" (el nombre de "La Moreneta", virgen patrona de Cataluña); la segunda, que uno de nuestros gauchos contemporáneos más robustos, feroces e indignantes (en el buen sentido) tiene también un sonoro y monosílabico segundo apellido catalán".
Cuestión resuelta. La 'indignación' española nació en el trayecto de Salta a Yavi (o mejor dicho 'en su seno') pero su paternidad puede atribuirse sin complejos a gauchos catalanes afincados en suelo patrio, como el autor del Himno a Güemes y los autores del mismísimo Himno Nacional Argentino, don Vicente López y Planes y, especialmente, don Blas Parera, que, como es sabido, tras componer la música del himno argentino, volvió a la Madre Patria para afincarse en la ciudad barcelonesa de Mataró.
O sea, que esta noche, además de locro pulsudo, los fogones del monumento pueden admitir unas humeantes raciones de escudella catalana, sin por ello faltar al rigor histórico ni anestesiar el fervor patriótico.