Verbitsky y la guerra bacteriológica en la coalición oficialista

Horacio Verbitsky(Transcribe diálogos privados entre Tomada y Pedraza)

Llama la atención el nivel de guerra bacteriológica que ha adoptado la competencia entre los tres candidatos oficialistas porteños Boudou, Tomada y Filmus (y sus círculos de simpatizantes).

Un ejemplo de ese clima bélico lo ofreció la columna dominical de Horacio Verbitsky en Página 12. Allí Verbitsky se refiere con involuntaria ironía al “clima de respeto recíproco y cooperación” entre los tres postulantes kirchneristas y acto seguido enumera “los puntos débiles de cada uno”.

Se nota en esa descripción el favoritismo del periodismo por el ministro de Economía: el pecado que le atribuye (“el origen neoliberal”) es remitido a la “lejana juventud” del ministro de Economía, a quien el influyente cronista le extiende la absolución porque “demostró un compromiso y una identificación sin fisuras con el gobierno nacional.”

Filmus, en cambio, es objetado porque “Cristina se sintió abandonada en un momento crucial y no es seguro que lo haya olvidado”. La referencia alude a la negativa de Filmus a ser candidato testimonial en 2009, acuando alegó que él tenía que cumplir su mandato como senador (compromiso que, puntualiza vitriólicamente Verbitsky, “no vence este año sino en 2013”).

De todos modos, la dosis más letal está destinada al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, de quien Verbitsky saca a la luz “el diálogo tremendo con José Pedraza, pocos días antes de que fuera arrestado”. Esa conversación (¿quién la habrá registrado?) es pintada de este modo: “el ministro de Néstor y Cristina Kirchner dialoga a las risotadas con el acusado por el asesinato de Mariano Ferreyra, sobre la mejor manera de restringir el ingreso de trabajadores tercerizados a la empresa ferroviaria Ugofe. También es revulsivo su tono, de chichoneo entre cofrades, considerando que Máximo Kirchner dijo en el entierro de su padre en Río Gallegos que “al matar a ese pibe en Constitución también mataron a mi viejo. Estaba indignado. Todos esos tipos tienen que ir en cana”. Según la transcripción del expediente, Tomada le dice al principal responsable: –¡Mi querido! Escúcheme una cosa, dos cosas que le voy a decir. La mejor defensa es un buen ataque (ríe).”

Nótese la minuciosidad del “transcriptor del expediente”. Y la meticulosa, franca tarea periodística de Verbitsky al lavar en público esos trapos del compañero ministro. En la cooperativa competencia intestina de la coalición oficialista habrá, sin duda, más “expedientes” y carpetazos.