El Ministro de Gobierno de Salta y simultáneo candidato a diputado nacional, Pablo Francisco Kosiner, ha dirigido ayer un vibrante mensaje al congreso de la juventud peronista reunido en la ciudad de Orán. Entre los puntos más altos de su discurso, merece ser destacado el siguiente: “Las dos personas más importantes de la historia de la política y de la lucha por la dignidad de los más humildes son Juan Domingo Perón y Eva Duarte”.
Como es de suponer, la frase arrancó la ovación de un auditorio juvenil, entregado y más dispuesto a aplaudir consignas y eslóganes clásicos del folklore peronista que a reflexionar sobre las ideas del orador.
Pero más allá de los aplausos, la frase dibuja de cuerpo entero a quien aspira a sentarse en el Congreso en representación del pueblo de la nación argentina.
Convendría recordar que en tiempos casi tan prósperos como los presentes, el señor Kosiner tenía tiempo y entusiasmo (quizá también conocimientos) para dedicarse a la noble tarea docente. En concreto, a la enseñanza del Derecho Político, una asignatura que no solo estudia los fundamentos teóricos y filosóficos del Derecho Público, sino que incluye un voluminoso capítulo sobre Historia de las Ideas Políticas.
Teniendo en consideración estos antecedentes, es indudable que la afirmación de que Perón y Eva Perón "son las personas más importantes de la historia de la política", hecha por el señor Kosiner, se convierte en algo muy serio.
La frase podría poner en evidencia que el antiguo profesor dispone para su consulta personal de dos ediciones especiales de los clásicos libros de George Sabine y Jean Touchard (Historia de la Teoría Política, Historia de las Ideas Políticas), en los que los nombres de Juan y Eva Perón aparecen encabezando sendos capítulos, con grandes caracteres de imprenta.
Deben de ser -insisto- ediciones muy especiales, porque en las normales, ni Sabine ni Touchard mencionan a Perón o a Evita, ni para bien, ni para mal.
De Sófocles a Adenauer, de Solón a Winston Churchill, para el profesor Kosiner, no hay en la historia de la política dos personas más importanes que Perón y Evita, lo cual es de algún modo comprensible si se tiene en cuenta que el salón principal de la sede del Partido Justicialista de Salta está adornado con retratos gigantes de estos dos grandes líderes argentinos.
¿Es la presión iconográfica -y no los libros de historia- lo que inclina al profesor Kosiner a pensar como piensa? Si la respuesta fuese afirmativa, sería entonces lógico suponer que "la tercera persona más importante de la historia de la política", es don Roberto Romero, habida cuenta de que su retrato es el tercero en dimensión en los arbitrarios murales de la sede justicialista de Salta.
Si esto fuera así, es probable que hasta que el retrato gigante del gobernador Urtubey no se sume a la galería de "elefantes sagrados" del justicialismo salteño, el profesor Kosiner no tendrá en consideración a su nuevo jefe como "la cuarta o quinta persona más importante de la historia de la política".
Por suerte -especialmente para los justicialistas de Salta- "la historia de la política" (un actividad tan antigua como el propio universo) es algo más ancha y de mayor recorrido temporal e intelectual de lo que propone el profesor Kosiner.
Muchos salteños y muchos peronistas han leído y leen a Marx, a Locke, a Hobbes, a Rousseau, a Maquiavelo, a Kant, a Montesquieu, a Hamilton, a Tocqueville, a Mosca, a Weber, a Bobbio, a Dahl, a Easton, a Habermas o a Rawls, y se han interesado vivamente (y se interesan aún) en la vida y obra de Lenin, de Napoleón, de Alejandro Magno, de Túpac Amaru, de Bolívar, de Lincoln, de Bismarck, de Rosa Luxemburgo, de Roosevelt, de Churchill, de De Gaulle, de Kennedy, de Gorbachov, de Deng Xiaoping, de Mandela, de Thatcher, de Brandt, de Palme, de Wojtyla...
Pero de nada vale lo que digan los libros de historia. Hasta que alguno de estos "personajes menores" no disponga de un lugar en el mural justicialista de la calle Zuviría, lo más probable es que el profesor Kosiner, por descarte, termine considerándose a sí mismo como la "quinta persona más importante en la historia de la política".